
Hace mucho tiempo, antes de que el mundo girara alrededor de computadoras, celulares, televisores y demás aparatos tecnológicos, los humanos vimos una necesidad de tener un medio que rebasara la comunicación oral.
Así nace la escritura, la cual tuvo muchos tropiezos al inicio, por la dificultad de difusión que tenía, no obstante, su desarrollo fue evolucionando poco a poco y se fue adaptando a cada época, pasando de escritos en pergaminos a escritos en papeles cargados de colores e imágenes que ilustran las palabras contenidas en ellos.
Esto dio pie a la creación de libros, periódicos, revistas, folletos, y demás medios que abundan en la actualidad.
Después del boom de los medios escritos, fueron surgiendo poco a poco otras formas de comunicación que competían directamente con la forma escrita, por ejemplo, la radio, la televisión y el internet.
El periódico, creación bastante primitiva en relación con las otras, se vio en la necesidad de darles la batalla a estos novedosos medios, pues sabía que si no cambiaba, podía perfectamente morir.
Sin embargo, a pesar del diagnóstico poco fortuito que se le daba, éstos lograron salir avante de esas batallas tan peligrosas que muchos creían perdidas.
Pero… ¿qué hizo el periódico y qué debe hacer ahora para seguir latiendo en un mundo donde tiene que luchar constantemente con rivales que quieren quitarle su puesto?
Creemos que la respuesta es simple, los periódicos no deben ver el cambio como una amenaza, deben verlo como complemento a lo que ellos hacen. Además deben tener una capacidad de cambio inmediata que sepa adecuarse y adaptarse al mundo en que se desarrollan.
Es decir, los periódicos actuales, cuentan con sus respectivas páginas web, además utilizan la valiosa herramienta del internet como ayuda para la elaboración de sus notas.
Esto no los desacredita o les quita el valor, porque los puntos que deben seguir reforzando, son aquellos que la gente instintivamente busca de ellos y no necesariamente de otros medios.
Por ejemplo, cuando pensamos en un periódico impreso pensamos en calidad de información, pensamos en profundidad, en investigación, en noticias relevantes, veraces, con pluralidad de fuentes y con adecuación informativa.
Estos son los puntos a los que los periódicos deben aferrarse, porque a pesar de lo interactivo del internet, de lo visual de la televisión y de lo rápido de la radio, hay cosas a las que estamos acostumbrados a buscar y que probablemente prefiramos obtener de este medio impreso, que a pesar de los tropiezos en el camino, ha sabido sobrevivir y sigue siendo hoy día, leído por muchos de nosotros, incluyéndonos dentro de esa población.
Karla y Mela
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